miércoles, 1 de abril de 2009

PROCESO "SALARIOS MÁXIMOS"


Arriba queda esquematizado la opinion del autor Ernesto Villanueva, referida al incremento que deseaban realizar los consejeros del Instituto Federal Electoral, en medio de una crisis económica sin precedente, en nada abona a la confiabilidad de las autoridades electorales que generan la percepción de que el interés principal es el personal y no el público. y es una cosa surreal, creanme. en la columna, se hace mención de cuanto gasta cada uno de los magistrados en su staff. igual haciendo la diferenciación, similar a los salarios de los magistrados en otros países, aqui en México se gasta 170 mil dolares en pagar a los asistentes, en España por ejemplo todos los asistentes ganan 26 mil dolares al mes, y aquí una cantidad estratosferica, y no hay dinero suficiente para atender problemas que si lo requieren; en Estados Unidos, Canadá, España, cuentan con dos y cinco personas en las oficinas, en México han contratado a 34, que la secretaria de la secretaria, el chofer del chofer, camionetas blindadas, y gastos para alimentarlos, 10 mil pesos para que se alimenten. ¿Por que un magistrado electoral tendría que pagar con recursos de usted y míos una comida para tratar un asunto jurisdiccional?. Y esto no se queda solo con los magistrados, no claro que no, tambien lo juegan los gobiernos de los estados, ayuntamientos, y diversos organismos constitucionales autónomos, y esto a causa de que no hay una ley que les impida el aumento de su salario y de de sus primas necesidades.
por eso es necesaria la iniciativa de reforma constitucional y Ley de Remuneraciones que busca acotar esos abusos en los ingresos. Ahí se prevén principios de equidad, normas de fiscalización y rendición de cuentas. La iniciativa fue aprobada por unanimidad en el senado el 13 de marzo del 2007, pero fue congelada por la Cámara de Diputados que no ha dicho esa boca es mía.
Actores: en general el entramado del sistema electoral mexicano, en específico el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
Relación: Este artÍculo nos ayuda para visualizar la importancia que se le da a un funcionamiento real, democrático, legal de las instituciones en nuestro país, al igual que valorar la calidad humana, moral, de funcionarios que ingresan a organos públicos de trascendencia para el ordenamiento social. SERÍA MEJOR PREGUNTARLES ¿POR CUANTO SE VAN A SACRIFICAR POR SERVIR AL PAÍS?

Lorenzo Meyer. Buena visita, malas razones

Jueves 26 de marzo de 2009
La visita del presidente norteamericano, Barack Obama a México el próximo mes no es una buena noticia debido a que el motivo de fondo de la visita no es otro que tratar de hacer frente a los efectos de la mala calidad del actual tiempo mexicano.La fuerza del crimen organizado mexicano ha crecido de tal manera que ha sobresaltado a las autoridades norteamericanas, pues la inseguridad en México es percibida en Estados Unidos como un problema que afecta su propia seguridad.
Políticamente, el actual Presidente de ese país es portador de valores políticos que se echan de menos en México. Su campaña primero y sus acciones después enfatizan su voluntad de sustituir al Estado neoliberal por uno que asuma como responsabilidad directa e irrenunciable el dar forma a una estructura social menos inequitativa, que provea de asistencia médica a todos los ciudadanos, que imparta una educación pública de calidad y que defienda con efectividad el medio ambiente.

El presidente Obama no viene a subrayar una hipotética identificación de su política de cambio con la dominante en nuestro país. Los valores, proyectos y estilos de Calderón y Obama son diferentes, casi antitéticos.

¿Podrán México y Estados Unidos encontrar ahora la solución? Probablemente no. En el mejor de los casos, quizá logren frenar la expansión del crimen organizado mexicano, pero mientras no den solución al consumo no habrá respuesta efectiva.
Esperemos que en el futuro y en condiciones más propicias podamos recibir al presidente Obama para abordar su gran proyecto para dar forma a un nuevo tipo de sociedades nacionales más equitativas y a relaciones internacionales más justas.
Actores: Gobierno de EE.UU., Barack Obama, Agencias u organismos de seguridad de EE.UU.,Gobierno mexicano, Felipe Calderón
Esfera de poder: política

Contexto: Narcotráfico como amenaza a la seguridad nacional de México y de EE.UU

martes, 24 de marzo de 2009

Lorenzo Meyes. Entre "Forbes" y "The Economist"

Lorenzo Meyer
19 de marzo de 2009

Cuando falla la política interna, México aparece como problema en la agenda de Washington
Dos de los grandes países latinoamericanos están hoy en la mesa de las discusiones de las autoridades norteamericanas: Brasil y México. El presidente brasileño acaba de visitar al norteamericano con buen resultado, al punto que ya se habla de la alianza Obama-Lula (El País, 15 de marzo). México aparece en los radares políticos de Estados Unidos como un peligro a su seguridad.
Hasta ahora, a Obama no le parece que la militarización de la frontera sur sea la respuesta adecuada al problema mexicano, pero sus ayudantes ya están trabajando en el diseño de una "estrategia general" al respecto (The New York Times, 14 de marzo).
El Director Nacional de Inteligencia (DNI) informó a los legisladores que hay regiones en México donde el gobierno ya perdió el control (Reforma, 11 de marzo).
La revista de negocios, conservadora, Forbes dedicó su edición de diciembre del 2008 a dar cuenta de que México corría el riesgo de deshacerse (meltdown) como resultado de la mezcla de narco-terror con el colapso de los precios del petróleo y el caos económico.
En Estados Unidos la alarma sobre lo que ocurre en su frontera sur está motivada por las mismas razones que preocupan al mexicano común y corriente: la inseguridad se expande y conduce a una forma de vida colectiva miserable. Desde finales del siglo XIX, lo que más valúa Estados Unidos en su relación con México es la estabilidad. Hoy, Obama no puede ser indiferente a lo que aquí ocurre pues nuestros grandes problemas -económicos, sociales o de seguridad- son también parte de la agenda interna norteamericana. Obviamente, cada ayuda que México ha recibido de su vecino del norte ha implicado un costo.
The Economist (7-13 de marzo)señala que la guerra contra las drogas a nivel mundial acaba de cumplir 100 años, y que no se ve posibilidad alguna de que la ganen los gobiernos. En vista de lo anterior, justifica la menos mala de las soluciones: la legalización del consumo de las drogas, aunque con restricciones. Argumenta que, si no se da ese paso, países con una institucionalidad débil como México -donde la lucha contra el narco ha cobrado 10 mil vidas desde que Calderón asumió el poder- pueden tornarse inviables y entonces las dificultades serán aún mayores
El origen inmediato de nuestro problema con el narcotráfico es Estados Unidos, destino principal de las drogas y origen de las armas de los criminales organizados. Y es ahí donde, por razón de su gran poder, deben darse los primeros pasos para la legalización y control en el uso de las drogas, pues cuando México ha intentado iniciar la marcha por ese camino, la presión norteamericana lo ha frenado sin miramientos.
Actores: Gobierno de EE.UU., Agencias u organismos de seguridad de EE.UU.,Gobierno mexicano, Revista Forbes, Revista The Economist, Crimen Organizado
Esfera de poder: política , mediática, económica
Contexto: Narcotráfico como amenaza a la seguridad nacional de México y de EE.UU.
Emiliano

Rene Delgado

Actores: German Martinez- PAN- PRI- Fernando Gomez Mont- narcotrafico- politica exterioro
Esfera de poder: politica

La nueva Guerra Sucia - REFORMA- sabado 21 de Marzo de 2009.
Rene Delgado

Asombra ver al dirigente panista jugar con una variabale que la administración nomás no puede someter : la violencia criminal, cuyo derrame trasciende la frontera. la politización de ese tema, a la postre colocará contra la pared a la administración y supartido e inexorablemente a la nacion, pero con un tenonate integrado fuera de control.
De la anterior guerra sucia electoral, Acción Nacional no drivó enseñanza alguna, el precio de esa elección aún no amortiza su costo nacional y sin mebargo, de nuevo, como si nada hubiera ocurrido, le apuesta a la polarización.
Esta vez tomando por el polo contrario al PRI y agregando un ingrediente explosivo: su fuerza armada criminal.
Si cuanto ocurre en el país no bastara para debatir sin politizar el combate al crimen, la estrategia electoral panista desconoce el derrame de la violencia criminal más allá del Río Bravo.
El gobierno estadounidense ha mandado un mensaje: esa violencia es un problema mexicano que amenaza su seguridad. Del reconocimiento al valir por el combate al crimen ha pasado al reclamo por la inseguridad en su frontera sur.
En ese marco nacional, bilateral y regional añadir el ingrediente criminal como ariete electoral es apostarle a lo peor: la division , al desencuentro a la polarización nacional.


Yrasema Cruz

miércoles, 18 de marzo de 2009

Elecciones locales PRD

Las recientes elecciones internas del PRD terminaron favoreciendo a Izquierda Unida. En contraste Nueva Izquierda, corriente encabezada por Jesús Ortega se quedó con 2 demarcaciones. La jornada estuvo marcada por descalificaciones de ambas corrientes respecto a que hubo robo de urnas, acarreo, compra de votos, entrega de despensas, y uso de recursos públicos con fines electorales, sobre todo en las delegaciones de Iztapalapa y Cuauhtémoc.

En Zacatecas, Asamblea Democrática Nacional (ADN) denunció la intromisión de Luis Arias de la Comisión Técnica Electoral para favorecer a Nuevo Sol, corriente que apoya a Amalia García, gobernadora de Zacatecas. El dirigente del PRD en Zacatecas, Gerardo Romo descalificó las elecciones

El diputado federal, Camerino Eleazar Márquez Madrid, en conjunto con los precandidatos de la Alianza Democrática Nacional (ADN), pedirán a la Comisión Nacional de Garantías la anulación de la elección interna del PRD para elegir a los candidatos a la diputación federal, debido a que se presentaron un sinnúmero de irregularidades, entre las que destaca el uso de programas sociales como “Amor por Zacatecas” del gobierno estatal.

En el Estado de México, Asamblea Democrática Nacional y Acción Política obtuvieron la mayoría de votos.

Actores:

Nueva Izquierda.
Izquierda Unida
Asamblea Democrática Nacional
Nuevo Sol

Esfera:

Política

Relaciones:

Reacomodo de fuerzas. Disputa entre corrientes para obtener la mayoría de diputados locales, federales e imponer un proyecto

Es importante prestar atención al reacomodo de fuerzas entre corrientes no sólo en la elección del D.F., porque la corriente que resulte ganadora va a determinar en cierta medida las acciones que el PRD puede llevar a cabo tanto al interior, como en relación con otros partidos, sindicatos, organismos empresariales, entre otros actores.

Emiliano

ARNALDO CÓRDOVA; El PAN y la Política Internacional

El PAN y la Política Internacional.

Arnaldo Córdova.

En México no hay partido político que tenga una verdadera política internacional, y debieran tenerla, pues de este modo tendrían un desempeño más óptimo, es decir, un partido con una política internacional sería un partido mucho más fuerte en la política interior de su país porque podría ofrecer mucho mejores opciones de pensamiento y de acción a los ciudadanos y a sus simpatizantes y, además, su prestigio en el exterior jugaría a su favor adentro.

Como ejemplo claro tenemos al PRI, que con todo y sus errantes procederes, supieron ser maestros en su comportamiento en el plano internacional, ello se debía en mucho a la proyección política y jurídica que la Revolución mexicana les otorgó. Con base en ella defendieron la soberanía nacional, hasta el régimen de López Portillo, desde luego que de ahí en adelante, y sobre todo con los tres últimos sexenios priistas, fueron los sexenios más denigrantes en materia de defensa de la soberanía nacional, pues se pensó que ya no se debía mantener la firmeza de antaño ante los poderosos y que lo mejor era ponerse de acuerdo con ellos en todo y para todo. Así llegamos al TLCAN.

Ahora, los panistas en el gobierno de la nación, francamente dan pena. Pues puede ser que no haya en todo el México posrevolucionario un régimen que haya tocado tan afondo el abismo de la ignominia y el desprestigio internacional como cuando Fox, cuyas idioteces vergonzosas nos apartaron de nuestros iguales en el mundo y, que además, nos convirtieron como país y como Estado en un instrumento fácil ante los poderosos intereses de las grandes potencias.

Calderón ha seguido la misma línea que se puede resumir en total rendición a discreción de los intereses nacionales ante los extranjeros poderosos. Y que mejor ejemplo que la visita de Sarkozy a México, pues el representante del Estado francés hizo demagogia barata y lo demostró cuando pidió al presidente Calderón que en el caso de la secuestradora, Florence Cassez, por ser una francesa, supuso que las cárceles que condenan en México no se parecen a las francesas, y que la criminal debe estar mejor en estas últimas. Es decir, en síntesis pedía que la secuestradora francesa no fuera juzgada en México, mucho menos que pagara su condena aquí, sino que debiera ser extraditada a su país de origen para ser juzgada allá y respectivamente pagar su condena.

Todo ello con base en Convenio de Estrasburgo sobre Traslado de personas Condenadas, signado en 1983 por los gobiernos europeos, y que México adoptó en 2007. Dicho convenio se trata de un convenio de corte humanitario y consiste en que un Estado haga una petición a favor de un condenado –miembro de dicho Estado- para que éste pague su condena en el país de origen.
LUIS CUAUHTÉMOC.

Elecciones Locales

La Jornada.

Sábado 14 de Marzo de 2009.

“Crece la confrontación en vísperas de los comicios internos del PRD”.

Pese al acuerdo de civilidad que la Comisión Política Estatal, integrada por los líderes de Izquierda Unida (IU) y Nueva Izquierda (NI), ratificó el día viernes 13 de marzo de 2009, no evita un escenario de rispidez en el proceso electoral. Pues el PRD capitalino llega a la elección interna del domingo 15 de marzo de 2009 en un esquema de mayor confrontación derivado porque en la justa electoral, en la que cerca de 400 aspirantes disputarán las 83 jefaturas que están en juego, entre delegacionales, diputaciones federales y locales, es precedida de precampañas en las que proliferaron descalificaciones entre las diferentes corrientes.
Salvo en Benito Juárez y Cuajimalpa, en el resto de las demarcaciones las “señales de alerta” están encendidas. La mayoría de ellas se concentran en 47 casillas en 16 centros de votación de seis delegaciones, entre ellas: Iztapalapa, Gustavo A. Madero, Álvaro Obregón, Cuauhtémoc, Iztacalco y Tláhuac. El motivo de alerta es porque aunque IU y NI aspiran a cambiar la correlación de fuerzas en las jefaturas delegacionales y obtener las candidaturas en donde predomina el contrario –el primero busca obtener el control en Iztapalapa y Milpa Alta, y el segundo, extender su dominio a Iztacalco, Gustavo A. Madero y Tláhuac-.

La Jornada.

Sábado 14 de Marzo de 2009.

“Discrepan en la ALDF” por dedazo a Sodi”.

La decisión de la cúpula del Partido Acción Nacional (Comité Ejecutivo Nacional) de designar mediante dedazo a Demetrio Sodi de la Tijera como candidato a la jefatura delegacional en Miguel Hidalgo, generó inconformidad entre diputadas de ese partido (Cecilia Saavedra y María de la Paz Quiñones, quienes apoyaban a Margarita Martínez Fisher) en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.


La Jornada.

Domingo 15 de Marzo de 2009.

“Sin acuerdos, perredistas van hoy a las urnas para elegir candidatos”.

La Comisión Política Electoral, integrada por miembros de Izquierda Unida (IU) y Nueva Izquierda (NI), y una representación del gobierno capitalino efectuaron los últimos ajustes en logística, pero dejaron huecos fundamentales para el proceso electoral, pues no se pusieron de acuerdo sobre la integración de los 21 Centros Auxiliares del Servicio Electoral (CASE), responsables de distribuir el material electoral e iniciar el cómputo de los votos al cierre de las casillas, aun cuando se establecieron criterios que publicó en su momento la Comisión Nacional Electoral.

El reparto de la paquetería electoral, la falta de acuerdos sobre la representación de las corrientes en los Centros Auxiliares del Servicio Electoral (CASE), y la inexistencia de un consenso respecto de la presentación de los resultados al término de la jornada electoral, todo ello constituye factores de desconfianza en la elección interna del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en el Distrito Federal, en el cual se definirán los candidatos de los 40 distritos locales, 27 federales y 16 delegacionales que participarán en los comicios del próximo 5 de julio.

LUIS CUAUHTÉMOC.
EJE CENTRAL
ACTORES:LUIS TÉLLEZ EXSECRETARIO DE COMUNICACIONES Y TRANSPORTES
FELIPE CALDERÓN
SITUACIÓN.ESPIONAJE TELEFÓNICO,MALA IMAGEN AL GOBIERNO DE CALDERÓN .
Varios días después de su renuncia no se sabía a ciencia cierta por qué Luis Téllez Kuenzler dejó de ser secretario de Comunicaciones y Transportes. Tres legisladores panistas ofrecieron vertientes distintas de una misma, resignada versión.

Téllez estaba muy debilitado después de las grabaciones de sus conversaciones telefónicas dijo Héctor Larios, coordinador de los diputados de ese partido. Lo quitaron porque afectaba la imagen del gobierno, consideró el senador Felipe González. El escándalo fue vergonzoso y además la interceptación de sus llamadas “fue como si al secretario de Defensa le hubieran robado la pistola”, opinó el diputado Gerardo Priego.

Pero si fuera por el deterioro en sus imágenes públicas, el presidente Felipe Calderón tendría que haber prescindido mucho tiempo antes de varios de sus colaboradores (y, en su momento, se empeñó en dejar en su cargo a Juan Camilo Mouriño cuando se conoció el conflicto de intereses que implicaban los contratos para ofrecer servicios a Pemex).

Y si se debió al escándalo que suscitaron las conversaciones filtradas en algunos medios, al presidente se le hizo tarde para despedir al secretario de Comunicaciones y Transportes. La murmuración que desataron las grabaciones se había extendido varias semanas antes. El martes 3 de marzo, cuando se anunció la sustitución de Téllez, ese alboroto estaba decreciendo.

Quizá el presidente se cansó de un asunto evidentemente incómodo. Quizá alguien amagó con nuevas grabaciones. Quizá fue Téllez quien se reconoció fatigado y maltratado. Quizá, quizá, quizá… Uno de los aspectos más incómodos en todo este asunto es la precariedad de hechos sólidos.

Ante la escasez de información cabal, nos hemos encontrado con una gozosa y en ocasiones interesada proliferación de especulaciones. El entrelazamiento de asuntos privados con el contexto público que les imponía la responsabilidad del secretario Téllez fue propicio para el chismerío y las especulaciones.

Convertidas en ramificaciones de las revistas de espectáculos, muchas columnas políticas y alocuciones radiofónicas se solazaron en figuraciones acerca de la vida personal de Téllez y sobre los presuntos autores del espionaje telefónico. Mucho chisme, poca miga y prácticamente nada en claro.

El único hecho relevante que se ha podido conocer es que alguien –quién sabe por qué, quién sabe para quién– intervino el teléfono del secretario de Comunicaciones y luego entregó a distintos medios algunas transcripciones de esas charlas.

Al lado de esa circunstancia hay datos de menor significación: el talante descomedido con que Téllez se dirigía a varios de sus colaboradores, la discrecionalidad con que utilizaba la confianza que le dispensaba el presidente de la República y el lenguaje soez que empleaba para hablar de otros funcionarios. Nada de eso era importante para entender el desempeño de Téllez en la SCT. Aunque altisonantes, sus frases no ofrecían información sobre asunto público alguno. Incluso aquella expresión sobre el presunto abuso que habría cometido el presidente Carlos Salinas al utilizar la llamada partida secreta durante su gobierno, era una intrascendente ocurrencia de Téllez manifestada en una conversación con amigos suyos.

Huecas en el fondo aunque estridentes para algunos, el contenido de esas conversaciones telefónicas tendría que haber sido desestimado por los medios y por la llamada clase política. Como no sucedió así, la murmuración a propósito de ellas creció como bola de nieve que terminó arrasando al secretario Téllez

El hecho auténticamente grave ha sido el espionaje telefónico. Pero ese asunto quedó apabullado por el estruendo de habladurías y figuraciones acerca de asuntos privados y suposiciones públicas.

Casi nadie ha recordado que grabar subrepticiamente las conversaciones de otros es ilegal. Las comparaciones son aborrecibles, pero si el caso Téllez hubiese ocurrido en otro país la atención de los medios y buena parte de la exigencia de los ciudadanos estarían orientadas a la investigación judicial para saber quiénes y por qué interceptaron los teléfonos del secretario de Comunicaciones. Pero tal investigación no provoca el interés público.

El desempeño de Téllez en la SCT fue muy discutible. Pero ahora, además de padecer espionaje telefónico ilegal ha sido víctima del temor, la debilidad o el moralismo que cundieron en el PAN y en la presidencia de la República.
Influencia e insolencia

Durante más de 4 décadas y media, desde que la Ley Federal de Radio y Televisión fue promulgada en enero de 1960, los propietarios de los consorcios mediáticos toleraron y capotearon esa normatividad. La indolencia del foxismo, junto con el creciente sobrecogimiento de la mayor parte de la clase política mexicana ante la influencia de los poderes comunicacionales, llevaron a los dueños y operadores de Televisa y Azteca a decidir que ya era momento de imponer sus propias reglas.

Pero se les pasó la mano. La insolencia con que presionaron a dirigentes y candidatos de los partidos políticos con el fin de que sus legisladores respaldaran sin chistar las reforma a las leyes de Telecomunicaciones y Radio y Televisión meses antes de las elecciones presidenciales de 2006, tuvo efectos favorables de manera inmediata pero a la postre les resultó contraproducente. La mayoría resignada y acrítica que aprobó por unanimidad la Ley Televisa en la Cámara de Diputados en diciembre de 2005, se descompuso en las posiciones variadas e incluso de razonado rechazo que se manifestaron durante los primeros meses del siguiente año. Aunque por mayoría, esas reformas fueron aprobadas el 30 de marzo con la objeción de la tercera parte de los senadores.

La decisión de la Suprema Corte de Justicia para revocar los privilegios más notorios que la Ley Televisa confería a los consorcios mediáticos –que pretendían utilizar a su antojo las concesiones de las que ya disfrutaban– y la existencia de un nuevo contexto político, en donde ya no requerían del respaldo inmediato de las televisoras, les permitieron a los partidos coincidir en una decisión arriesgada y no sin excesos. En septiembre de 2007 los senadores del PAN, el PRI y el PRD aprobaron una iniciativa de reformas constitucionales para abolir la contratación de propaganda política en la televisión y la radio. Había motivos de sobra para ello.

La posibilidad que durante varios años explotaron las empresas mediáticas para ofrecer tarifas discrecionales (había un máximo pero no existían mínimos para los precios que les cobraban a los partidos) implicaba, junto con otras prácticas, la principal fuente de inequidad en las campañas políticas. Los partidos amalgamaron esa decisión junto con otras bastante cuestionables (especialmente la defenestración de los consejeros electorales cuyo desempeño no les gustó a quienes perdieron la elección presidencial de 2006) y a pesar de la azorada protesta de las televisoras, que no concebían una conducta de la clase política capaz de afectar sus intereses, la reforma constitucional fue aprobada a fines de 2007.

Con esas modificaciones a la Constitución, pronto traducidas en abundantes ajustes al Código Electoral, las televisoras y las cadenas de radio más importantes perdían un negocio cercano a 2 mil millones de pesos, que es el monto que los partidos gastaron (siempre con dinero fiscal) en la contratación de espacios en televisión y radio durante las campañas de 2006. Pero además del quebranto financiero, los dueños y operadores de los consorcios mediáticos entendieron que el poder del Estado no siempre se les subordinaba con la benevolencia de antaño. Es la guerra, se dijeron. Y han actuado en consecuencia con ese reconocimiento.
ACTORES:MEDIOS DE COMUNICACIÓN TELEVISA Y TV AZTECA
PARTIDOS POLÍTICOS.
RELACIÓN:REFORMA ELECTORAL 2007,PRIVILEGIOS A DUOPOLIO
ELECCIONES INTERNAS PRD.
ACTORES.CORRIENTE NUEVA IZQUIERDA(JESUS ORTEGA) MARCELO EBRARD E IZQUIERDA UNIDA
ELECCIONES INTERNAS.ELECCIONES
Las elecciones internas que el PRD llevó a acabo con el fin de elegir a sus candidatos para los comicios locales han dado como resultado un evidente pragmatismo político que desenboca en alianzas no imaginadas ,tal es el caso de la alianza que mantuvieron los Chuchos y Marcelo Ebrard en delegaciones como Coyoacán en donde por mucho aventajaron a sus rivales al interior del partido.
Importante es tambien el giro preferencial que se dio en Iztapalapa terminando con la hegemonía que los Chuchos habian mantenido en esta región( misma que es una demarcación determinante en los resultados para el Distrito Federal)y reconfigurando el mapa de fuerzas perredistas.

martes, 17 de marzo de 2009

¿Dónde va Cuba?

En este articulo Almeyra hace un análisis de la situación de Cuba ante la renuncia de dos secretarios; en este caso los actores me parece que son Lange y Pérez Roque que se establecen en un contexto político en el que el Partico Comunista cubano y el Estado no estan definidos ni separados trayendo problemas a todo el sistema político cubano, entre ellos una problematica burocracia estatal que ni Fidel ni Raúl estan dispuestos a resolver ya ni por diferencias entre ellos, si no por la ambiguedad en la que se encuentra la estructura del mismo Estado; la renuncia de estos funcionarios como bien dice Almeyra solo muestra que el discurso de la perservación de la revolución solo oculta la verdadera situación política de Cuba.

Vidalia.
http://www.jornada.unam.mx/2009/03/15/index.php?section=opinion&article=018a2pol

lunes, 9 de marzo de 2009

ARNALDO CÓRDOVA: El Trabajador en la Constitución y en el Derecho


El Trabajador en la Constitución y en el Derecho
Arnaldo Córdova.

La antigua arquitectura jurídica se regía entre los ejes del derecho público y del derecho privado, sin embargo, en el siglo XX el filósofo alemán Gustav Radbruch, postuló que entre estos dos tipos de derechos existían el derecho agrario, el derecho económico y el derecho del trabajo, a los cuales denominó como derechos sociales.

El derecho al trabajo, si bien propiamente en el artículo 123 de nuestra Constitución se establecían concretamente las garantías que debía tener el trabajador tales como; derecho a la salud, a la vivienda, a utilidades, a prestaciones, a protección frente a su patrono, etc, es propiamente hasta 1931 con la publicación del libro Derecho mexicano del trabajo del maestro Mario de la Cueva donde se logra establecer que este tipo de derecho es un ordenamiento jurídico encaminado a fijar los lineamientos jurídicos para delimitar el respeto al trabajo, a un determinado nivel social para cada trabajador y una defensa de su salud y su vida, esto para el obrero, mientras que para el patrono se le garantizaría el respeto a la propiedad privada y el derecho a percibir una utilidad.

Y esto no es un asunto menor, pues podemos constatar que el capitalismo, ahora con su vertiente neoliberal, busca devorar y destruir al trabajador para hacerlo su ganancia, por ende el Estado, a través del derecho, busca proteger al trabajador para igualarlo ante su patrono y evitar abusos. Pues el dilema está claro; o se protege al trabajador o se le destruye en aras del enriquecimiento personal. Esto viene a colación debido a que los derechos establecidos en el artículo 123 de nuestra constitución ahora no sólo son negociables, sino ya casi pasan inadvertidos, eso por un lado, mientras que por el otro lado tenemos en frente a una posible ley del trabajo que vulnera las conquistas logradas por la clase obrera.


LUIS CUAUHTÉMOC.

lunes, 2 de marzo de 2009

Acusan acarreo electoral



La Jornada- 02 Marzo 2009

Está claro que el PRD trata de valerse de los programas sociales, que se han estado llevando a cabo durante las diversas gestiones, para asegurar la obtención de cierto número de votos.
Es importante prestar atención a la denuncia de estas mujeres, ya que demuestran los movimientos, aunque a una escala más local, de la izquierda unida dentro del PRD. Hay que recalcar también, que como este caso pueden estar dándose otros muchos más, como por ejemplo, la acusación a este partido de 'engordar' el padrón electoral dentro del IEDF.
No hay que olvidar que el D.F. es la carta mas fuerte del PRD, ya veremos a lo largo de las precampañas, y las campañas, cuáles son las estrategias con las que trataran de no perderla.
Las visitadoras sociales exhortan a levantar la voz, a que sus compañeros dejen de temerle al acoso laboral y los castigos, que pueden votar por quien mejor les parezca.


Liliana

miércoles, 25 de febrero de 2009

MEYER LORENZO Para que la cuñe apriete



Reforma 19 de febrero de 2009

Considero que realizar una lectura del miedo sería útil para explicar y entender por qué el PAN ha gobernado de la forma en que lo ha hecho, y por que -a pesar del cambio de gobierno en el 2000- persisten y existe una percepcion de que problemas como la corrupción, el desempleo, el narcotráfico, entre otros se han incrementado, señalando la incapacidad del Estado para hacer frente a estos desafíos.

Por otra parte, el diagnóstico de Carlos Arriola sobre cómo el PAN ha hecho política, puede servivr para explicar qué implicaciones tendrá para todos los partidos en las próximas elecciones, para las relaciones de poder entre estos y otros actores, y también para el país.

Emiliano

martes, 24 de febrero de 2009

Blindar Manifestaciones / Carlos Elizondo Mayer-Serra



En pleno proceso electoral, es posible analizar bajo que contexto se ejercerá el voto este próximo 5 de Julio, iniciamos con una controversia sobre la participación de los medios de comunicación y su participación “atípica” en la proyección de los spost, que deja en entre dicho la capacidad de las instituciones para ejercer libremente su obligación de hacer cumplir y respetar la constitución.
A esto debemos añadir el problema del narcotráfico que ha redefinido su manera de participar e incidir en la vida política del país, y que en este momento a encontrado una oportunidad para gestionar nuevos aliados dentro de la esfera política, además de utilizar el recurso legal que ofrece el estado para expresar las inconformidades de la sociedad frente a un problema que le afecta, y tomarlo como suyo, para contrarrestar la participación del ejercito en la lucha del narco, y el uso de las manifestaciones en vías públicas, que mas que abrir canales de diálogo con el Estado, coadyuva a crear un Estado de Derecho que es cuestionado día a día.
Me parece pertinente analizar lo que nos propone el editorialista, ya que estamos enfrentándonos, a las particularidades de las próximas elecciones, en donde veremos nuevamente reflejado la participación del narcotráfico y no solo eso, si no que nos será posible advertir en qué grado la sociedad mexicana ha madurado políticamente.
El que el PRI sepa capitalizar las manifestaciones en vías públicas, me parece alarmante, porque estamos observando nuevamente a un partido político, que poco ha cambiado sus vicios y que amenaza además con reconquistar el poder legislativo y como se ha previsto incluso, la presidencia en 2012, en un contexto que agrede la integridad de la sociedad civil.

PROCESO 02-22


“Prohíbe el IEDF incitar al desorden"


El Universal, sábado 21 de Febrero del 2009
A pesar de que el IEDF trata de mantener cierto orden algunos de los candidatos consideran estas medidas innecesarias y ridículas, sin embargo es importante señalar que a pesar de que estas acciones parezcan exageradas, en México los partidos políticos al igual que sus candidatos no poseen una verdadera cultura de respeto en los procesos electorales, lo que ha provocado, como ya es sabido, algunas irregularidades en dichos actos, a pesar de que las reglas del juego están claramente escritas en el COFIPE tal parece que se tienen que estar recordando constantemente para que se obligue a cada uno de los actores a respetarlas y de igual manera invitarlos a que se sensibilicen y realicen un proceso electoral libre de campañas sucias y gastos excesivos.




"Delegados y Diputados, tras “trueque” de puestos, en el D.F."



El Universal, Lunes 16 de Febrero

Los jefes delegacionales que pidieron licencia quieren ocupar una curul en la Asamblea Legislativa del DF y los diputados locales quieren ser titulares de sus demarcaciones. El posible intercambio se confirma con la lista de registros de los precandidatos del PRD.


Es Importante hacer notar que no existe regulación importante en materia de reelección y ocupación de cargos. Ya que como se especifica en la nota, muchos delegados y congresistas, piden licencias para participar en elecciones que los mantendrán en la mayoría de los casos en el poder. Será importante hacer un análisis posterior para corroborar, quién de los mencionados, volvió a reelegirse.Es empresa de la reforma del Estado, poner sobre la mesa estos temas de discusión, en ella se debe de especificar bajo que condiciones debe de existir la posibilidad de reelección y ocupación de cargos.





lunes, 23 de febrero de 2009

"Reta el sol azteca a los demás partidos a abrir sus procesos internos a los ciudadanos"

La Jornada 19 del febrero. La Capital.



Al parecer las elecciones locales empiezan algo complicadas, ya que muchos precandidatos empezaron su campaña antes de lo señalado por el IEDF; ya ha habido varias impugnaciones de lo sucedido, sin embargo el mismo instituto electoral no se ha ocupado en solucionarlas. Me parece interesante la propuesta de apertura a los procesos de elección de candidatos; sin embargo, sería bueno mantenernos al tanto de cómo es que el PRD está llevando sus procesos internos, sobre todo ahora que hay un nuevo presidente en el partido y que causa mucho conflicto con demás corrientes dentro del mismo.

Venezuela: escenarios posibles Guillermo Almeyra


Las elecciones de Venezuela me parece interesante abordarlo, sobre todo ahora que también en nuestro país se abre un proceso de elecciones; no es un caso similar, pero nos puede dar muchas herramientas para analizar y comprender este proceso. En Venezuela triunfo el referéndum sobre la posible reelección de Chávez con el propósito de cumplir con el proyecto bolivariano; Almeyra en este artículo nos muestra un análisis de posibles escenarios sobre la conformación de los grupos y sus posibles acciones; cada una va actuar en medida de que el gobierno defina su proyecto. Me parece importante rescatar que en Venezuela está ocurriendo un proceso importante que puede abrir o cerrar posibilidades de nuevas formas de organización todo depende de que tan incluyente es el proyecto chavista; esta definición no solo traerá consecuencias en Venezuela, sino también a Latinoamérica y el resto del mundo, ya que habría un proceso de reconfiguración de bloques económicos y políticos.

ARNALDO CÓRDOBA: el modo vergonzante de hacer leyes.


La Teoría Política Constitucional Liberal Democrática (me refiero a la democracia representativa) precisamente para evitar el abuso del poder del Estado, estableció como garantía del buen gobierno la división de poderes en Ejecutivo, Judicial y Legislativo. Este último se refería a los funcionarios que “representan a los ciudadanos”, es decir, al pueblo, por ende debieran ser representantes de los intereses generales de la sociedad por sobre los particulares o de clase. Sin embargo, el caso mexicano es paradigmático, pues sin lugar a dudas en el último tercio del siglo XX sufrimos grandes modificaciones para bien y para mal en nuestra vida pública. Y entre estas últimas –las nocivas- podemos encontrar que los poderes de facto se apoderaron de muchos espacios en el gobierno, e incluso fuera de ellos, desde donde ejercen un fuerte influjo sobre las decisiones del gobierno y de cómo hacer política. Entre los más nocivos poderes de facto podemos encontrar al llamado cuarto poder; el de los medios de comunicación, y siendo más específico el de las televisoras (principalmente Televisa), las cuales se han metido de lleno a los procesos electorales de manera férrea ya que dejaban cuantiosas ganancias las campañas de los candidatos, pero da la casualidad de que los contribuyentes eran quienes pagaban enormes montos por tan caros procesos electorales. Por ello, cuando se legisla a favor de los intereses generales (con la llamada Reforma electoral) salen a dar el grito en el cielo las televisoras –y sus respectivas filiales en los demás medios de comunicación-, diciendo que se cuarta la libertad de expresión, establecida en la Constitución. Pero, tal vez fuera creíble en otro país el alegato, sin embargo, fácilmente podemos constatar que lo que verdaderamente defienden es el dinero que les dejan los procesos electorales. Por ello es un paso limitado, pero por lo menos un paso acertado el de haber minado, aunque sea parcialmente, el poder de las televisoras con una ley electoral, que sin lugar a dudas tiene algunas fallas, pero que por lo menos pensó en el interés general. Ahora lo que sigue es que los legisladores –y el gobierno en general- se pregunten si es justo que sean maniatados y siguiendo atados de manos a los caprichos de los potentados, y por ello se deben preguntar si no es vergonzoso que tengan que legislar a escondidas por medio a represalias



miércoles, 18 de febrero de 2009

Dos Estrellas

Dos Estrellas
Lorenzo Meyer
Reforma. 12 de febrero de 2009


El asesinato y tortura del general Tello Quiñones significa un salto cualitativo en el enfrentamiento Estado-narcotráfico

Asesinato fuera de serie

El secuestro, tortura y asesinato del general Mauro Enrique Tello Quiñones en Cancún, Quintana Roo, así como de sus dos acompañantes, el lunes 2 de febrero, representa un salto cualitativo en el desafío que el crimen organizado ha lanzado a las instituciones del Estado y a la sociedad. La lucha contra los narcotraficantes ya había cobrado en México la vida de tropa, clases, oficiales y jefes, pero hasta donde se sabe, no la de un general. Tello Quiñones, general de brigada -dos estrellas-, es el primero. Y justamente por eso su caso es particularmente inquietante.

El general en retiro no murió como mero jubilado sino como el recién nombrado responsable de dar forma a un cuerpo especial de seguridad del municipio de Benito Juárez -uno de los más ricos del país y de los más expuestos a las actividades del narcotráfico-, conformado por ex militares. Se supone que ese agrupamiento tendría un centenar de efectivos, más profesionales y mejor pagados que la policía local, y que empezaría a operar en pocos meses con el general Tello como su jefe en calidad de secretario de Seguridad Pública. Sin embargo, cuando el general apenas llevaba una semana en Cancún y empezaba a conocer la plaza, el enemigo decidió adelantarse y acabar con el proyecto eliminando a su más alto responsable. Obviamente, los asesinos actuaron con base en información interna; quizá por eso el jefe de la policía de Cancún ya fue detenido en un operativo encabezado por el Ejército. Desde hace mucho y en materia de crimen organizado, el enemigo ya está dentro.

En sí mismo, el secuestro y el asesinato del general Tello significa un desafío mayúsculo a la autoridad estatal y federal en su conjunto pero particularmente al Ejército, pues el general tenía el apoyo del secretario de la Defensa para la tarea que se proponía realizar (Proceso, 8 de febrero). Pese a lo anterior, o quizá justamente por ello, el crimen organizado decidió mostrar al máximo su grado de desafío al añadir a la eliminación de tan alto mando una saña exagerada. La tortura feroz a la que fue sometido al general está condensada en los reportes de prensa: "tenía rotos los brazos y las piernas. Las fracturas estaban expuestas todas" (Reforma, 5 de febrero). Al asesinato de un militar de la más alta graduación (en retiro, a Tello le correspondía el grado de divisionario) se le añade el mensaje implícito: ya no hay institución a la que tema y respete el narcotráfico.

Hasta donde se recuerda, la última ocasión en que altos mandos del Ejército Mexicano fueron capturados por sus enemigos y torturados hasta la muerte tuvo lugar en los lejanos 1920, durante los años de la llamada "Guerra Cristera". En aquel desafortunado tiempo, la brutalidad fue mutua, pero con el paso de los años la situación se volvió unilateral, como ocurrió en la lucha antiguerrillera de los 1960 y durante los años de la "Guerra Sucia", cuando la tortura corrió básicamente a cargo de las autoridades, incluidas las militares. El propio general Tello, cuando fue comisionado a la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal, estuvo implicado en los sucesos del 8 de septiembre de 1997 en la colonia Buenos Aires, en la Ciudad de México, y que desembocaron en el asesinato de seis detenidos como presuntos delincuentes.

Sin embargo, e independientemente de la responsabilidad del general Tello en ese caso y de las responsabilidades de otros militares en violaciones notorias de los derechos humanos -un tema grave, con mucha historia y que sigue vivo-, lo ocurrido en Cancún permite -obliga- abordar los hechos desde otra perspectiva; una que considere sus implicaciones sobre ese tema político que hoy está entre los que encabezan la agenda mexicana lo mismo dentro que fuera de nuestras fronteras: la capacidad del Estado mexicano para recuperar el gran espacio que ha perdido frente a la extensión, fuerza y arrogancia del crimen organizado. Si el narcotráfico ya no le teme al Ejército al punto que no le importa torturar y asesinar a un general, ¿quién y cómo va a reintroducir el perdido sentido de orden y seguridad que México necesita para seguir funcionando como una sociedad viable, con objetivos que vayan más allá de sobrevivir?

El monopolio de la violencia

Hoy, como pocas veces, en México se recuerda la definición de Estado propuesta en 1915 por Max Weber al abordar el tema de la distribución del poder. Ahí el sociólogo alemán tomó uno de los atributos para definir al todo: "El Estado es una asociación que reclama para sí el monopolio del uso legítimo de la violencia y no puede ser definido de otra manera" (H. H. Gerth y C. Wright Mills, eds. From Max Weber, Londres, 1948).

Desde esta perspectiva -excesivamente formal, pero útil-, la única violencia organizada que puede reclamar legitimidad social es, por definición, la del Estado si la ejerce dentro de los cauces legales que se ha dado a sí mismo. Sin embargo, en la práctica esa "legitimidad por definición" pierde sentido cuando coexiste con organizaciones armadas no estatales que en la práctica actúan como un "Estado en las sombras", y que ejercen una violencia extrema, cotidiana y masiva, como es hoy el caso en México: el año pasado hubo más de 5 mil asesinatos atribuidos al narcotráfico y en lo que va de este año ya se han producido más de 700. Cualquier monopolio, incluido el de la violencia, por legítimo que se diga, cuando se ve obligado a convivir con una competencia que en la práctica lo desborda, ya perdió su razón de ser. Y en este caso se trata nada menos que la razón de ser del Estado.

Weber, con un realismo que raya en lo brutal, señaló que la esencia de ese Estado que tiene a su disposición el aparato de la violencia legítima, tiene "como finalidad absoluta salvaguardar (o cambiar) la distribución interna y externa de poder". Pues bien, en el aquí y ahora, el Estado mexicano está mostrando cotidianamente que es incapaz de impedir que el crimen organizado siga avanzando en su proyecto de cambiar la distribución de poder a su favor y en contra de los intereses de la sociedad.

La razón de Estado

Desde la perspectiva adoptada por Weber, la "razón de Estado" es esencialmente pragmática. En la realidad de la política, los "fines trascendentes" no son substituto de la eficacia. En nuestro caso, no tiene mucho sentido, por ejemplo, conmemorar la Constitución ni estar preparando los festejos del bicentenario del inicio de la Independencia o del centenario de la Revolución Mexicana y su esfuerzo por construir una patria justa si, mientras tanto, en Rosarito, Baja California, un pequeño empresario que invirtió todos sus ahorros en un establecimiento de comida rápida tuvo que cerrar su negocio tras apenas una semana de actividades, y no por causas económicas o por la mano invisible del mercado, sino porque alguien se presentó en su local y le exigió, so pena de violencia extrema, un pago mensual para permitirle operar. En este caso y en muchos ejemplos análogos más, el ciudadano quedó atrapado entre el Estado formal pero impotente y el "Estado en las sombras", efectivo y prepotente.

El Ejército

Volvamos a Quintana Roo. Independientemente de la responsabilidad del general Tello por lo ocurrido hace 12 años en la colonia Buenos Aires, desde un punto de vista moral es inaceptable lo ocurrido en Cancún, pero también resulta inaceptable desde la perspectiva política e incluso de la dura "razón de Estado".

A estas alturas ya pasó el tiempo en que tenía sentido teórico e incluso práctico discutir si era apropiado o no encomendar al Ejército y la Armada tareas de policía. El general Ramón Mota Sánchez ha pedido que se acelere la creación de una policía confiable para que el Ejército retorne a sus cuarteles (Reforma, 5 de febrero). Es una demanda razonable pero irreal en el corto plazo, ya que en la práctica las policías que existen son inútiles.

En estas condiciones, la responsabilidad política de las Fuerzas Armadas es hoy tan grande como intransferible. Deben responder con efectividad al reto que implican hechos como el asesinato del general Tello Quiñones para impedir que avance el "Estado en las sombras" pero debe hacerlo dentro de la legalidad, sin repetir los errores del pasado.

La solución eficiente al reto que presenta el crimen organizado nunca ha estado en manos de la policía o el Ejército sino de la política social. Sin embargo, cuando el resultado de la corrupción e irresponsabilidad sistemáticas de las clases dirigentes lleva a una crisis de seguridad como la que hoy experimenta México, sólo la acción efectiva de las Fuerzas Armadas podría ganar el tiempo y el espacio necesarios para intentar la solución de fondo.
Opinión
La muerte del general Tello evidencia la debilidad e incapacidad del Estado para diseñar, planear y ejecutar estrategias efectivas de combate al crimen organizado. En primer lugar, la estrategia de combatir directamente a las organizaciones criminales resulta inadecuada porque las redes de corrupción, complicidad y protección a los narcotráficantes poderosos en el Ejército, las policías en sus diferentes niveles, y en las instituciones, impide debilitar las estructuras de los cárteles
En segunda instancia, un enfrentamiento directo no resuelve las disparidades económicas, sociales y políticas en el país, que reproducen condiciones de violencia, exclusión, marginación y pobreza que representan un campo fértil para la formación de organizaciones delictivas. La presencia del Ejército en las calles de diferentes ciudades de la República, resulta además de peligroso para la sociedad, inconstitucional, porque no le corresponde las acciones que actualmente realiza.
Por lo anterior, para comenzar a debilitar el poder de los cárteles y disminuir la violencia generada por el narcotráfico, el Estado -siempre dentro de la legalidad-debe instrumentar estrategias para fomentar la transparencia y la rendición de cuentas en las instituciones, entre otras cosas ,con el propósito de disminuir la corrupción. Y por otro lado, ejecutar una política social inclusiva, equitativa, integral, con visión a futuro que busque solucionar- si bien no de manera definitiva a corto tiempo- las desigualdades económicas, sociales y de distribución del poder.
Emiliano

martes, 17 de febrero de 2009

Denise Dresser


Análisis: Carta abierta a Carlos Slim.

John F. Kennedy decía que las grandes crisis producen grandes hombres. Lástima que en este momento crítico para México, usted se empeña en demostrarnos que no aspira a serlo
Estimado Ingeniero: Le escribo este texto como ciudadana. Como consumidora. Como mexicana preocupada por el destino de mi país y por el papel que usted juega en su presente y en su futuro. He leído con detenimiento las palabras que pronunció en el foro "México ante la crisis. ¿Qué hacer para crecer?", y he reflexionado sobre sus implicaciones. Su postura en torno a diversos temas me recordó aquella famosa frase atribuida al presidente de la compañía automotriz General Motors, quien dijo: "lo que es bueno para General Motors es bueno para Estados Unidos". Y creo que usted piensa algo similar: lo que es bueno para Carlos Slim, para Telmex, para Telcel, para el Grupo Carso es bueno para México. Pero no es así. Usted se percibe como solución cuando se ha vuelto parte del problema; usted se percibe como estadista con la capacidad de diagnosticar los males del país cuando ha contribuido a producirlos; usted se ve como salvador indispensable cuando se ha convertido en bloqueador criticable. De allí las contradicciones, las lagunas y las distorsiones que plagaron su discurso y menciono las más notables. Usted dice que es necesario pasar de una sociedad urbana e industrial a una sociedad terciaria, de servicios, tecnológica, de conocimiento. Es cierto. Pero en México ese tránsito se vuelve difícil en la medida en la cual los costos de telecomunicaciones son tan altos, la telefonía es tan cara, la penetración de internet de banda ancha es tan baja. Eso es el resultado del predominio que usted y sus empresas tienen en el mercado. En pocas palabras, en el discurso propone algo que en la práctica se dedica a obstaculizar. Usted subraya el imperativo de fomentar la productividad y la competencia, pero a lo largo de los años se ha amparado en los tribunales ante esfuerzos regulatorios que buscan precisamente eso. Aplaude la competencia, pero siempre y cuando no se promueva en su sector. Usted dice que no hay que preocuparse por el crecimiento del Producto Interno Bruto; que lo más importante es cuidar el empleo que personas como usted proveen. Pero es precisamente la falta de crecimiento económico lo que explica la baja generación de empleos en México desde hace años. Y la falta de crecimiento está directamente vinculada con la persistencia de prácticas anti-competitivas que personas como usted justifican. Usted manda el mensaje de que la inversión extranjera debe ser vista con temor, con ambivalencia. Dice que "las empresas modernas son los viejos ejércitos. Los ejércitos conquistaban territorios y cobraban tributos". Dice que ojalá no entremos a una etapa de "Sell Mexico" a los inversionistas extranjeros y cabildea para que no se permita la inversión extranjera en telefonía fija. Pero al mismo tiempo, usted como inversionista extranjero en Estados Unidos acaba de invertir millones de dólares en The New York Times, en las tiendas Saks, en Citigroup. Desde su perspectiva incongruente, la inversión extranjera se vale y debe ser aplaudida cuando usted la encabeza en otro país, pero debe ser rechazada en México. Usted reitera que "necesitamos ser competitivos en esta sociedad del conocimiento y necesitamos competencia; estoy de acuerdo con la competencia". Pero al mismo tiempo, en días recientes ha manifestado su abierta oposición a un esfuerzo por fomentarla, descalificando, por ejemplo, el Plan de Interconexión que busca una cancha más pareja de juego. Usted dice que es indispensable impulsar a las pequeñas y medianas empresas, pero a la vez su empresa, Telmex, las somete a costos de telecomunicaciones que retrasan su crecimiento y expansión. Usted dice que la clase media se ha achicado, que "la gente no tiene ingreso", que debe haber una mejor distribución del ingreso. El diagnóstico es correcto, pero sorprende la falta de entendimiento sobre cómo usted mismo contribuye a esa situación. El presidente de la Comisión Federal de Competencia lo explica con gran claridad: los consumidores gastan 40 por ciento más de los que deberían por la falta de competencia en sectores como las telecomunicaciones. Y el precio más alto lo pagan los pobres. Usted sugiere que las razones principales del rezago de México residen en el gobierno: la ineficiencia de la burocracia gubernamental, la corrupción, la infraestructura inadecuada, la falta de acceso al financiamiento, el crimen, los monopolios públicos. Sin duda todo ello contribuye a la falta de competitividad. Pero los monopolios privados como el suyo también lo hacen. Usted habla de la necesidad de "revisar un modelo económico impuesto como dogma ideológico" que ha producido crecimiento mediocre. Pero precisamente ese modelo, de insuficiencia regulatoria y colusión gubernamental, es el que le ha permitido a personas como usted acumular la fortuna que tiene hoy, valuada en 59 mil millones de dólares. Desde su punto de vista el modelo está mal, pero no hay que cambiarlo en cuanto a su forma particular de acumular riqueza. La revisión puntual de sus palabras y de su actuación durante más de una década revela entonces un serio problema: hay una brecha entre la percepción que usted tiene de sí mismo y el impacto nocivo de su actuación; hay una contradicción entre lo que propone y cómo actúa; padece una miopía que lo lleva a ver la paja en el ojo ajeno e ignorar la viga en el propio. Usted se ve como un gran hombre con grandes ideas que merecen ser escuchadas. Pero ése día ante los diputados, ante los senadores, ante la opinión pública usted no habló de las grandes inversiones que iba a hacer, de los fantásticos proyectos de infraestructura que iba a promover, del empleo que iba a crear, del compromiso social ante la crisis con el cual se iba a comprometer, de las características del nuevo modelo económico que prometería apoyar. En lugar de ello nos amenazó. Nos dijo, palabras más, palabras menos, que la situación económica se pondría peor y que ante ello nadie debía tocarlo, regularlo, cuestionarlo, obligarlo a competir. Y como al día siguiente el gobierno publicó el Plan de Interconexión telefónica que buscaría hacerlo, usted en respuesta anunció que Telmex recortaría sus planes de inversión. Se mostró de cuerpo entero como alguien dispuesto a hacerle daño a México si no consigue lo que quiere, cuando quiere. Tuvo la oportunidad de crecer y en lugar de ello se encogió. Sin duda usted tiene derecho a promover sus intereses, pero el problema es lo hace a costa del país. Tiene derecho a expresar sus ideas, pero dado su comportamiento, es difícil verlo como un actor altruista y desinteresado, que sólo busca el desarrollo de México. Usted sin duda posee un talento singular y loable: sabe cuándo, cómo y dónde invertir. Pero también despliega otra característica menos atractiva: sabe cuándo, cómo y dónde presionar y chantajear a los legisladores, a los reguladores, a los medios, a los jueces, a los periodistas, a la intelligentsia de izquierda, a los que se dejan guiar por un nacionalismo mal entendido y por ello aceptan la expoliación de un mexicano porque, por lo menos, no es extranjero. Probablemente usted va a descalificar esta carta de mil maneras, como descalifica las críticas de otros. Dirá que soy de las que envidia su fortuna, o tiene algún problema personal, o es una resentida. Pero no es así. Escribo con la molestia compartida por millones de mexicanos cansados de las cuentas exorbitantes que pagan; cansados de los contratos leoninos que firman; cansada de las rentas que transfieren; cansados de las empresas rapaces que padecen; cansada de los funcionarios que de vez en cuando critican a los monopolios pero hacen poco para desmantelarlos. Escribo con tristeza, con frustración, con la desilusión que produce presenciar la conducta de alguien que podría ser mejor. Que podría dedicarse a innovar en vez de bloquear. Que podría competir exitosamente, pero prefiere ampararse constantemente. Que podría darle mucho de vuelta al país, pero opta por seguirlo ordeñado. Que podría convertirse en el filántropo más influyente, pero insiste en ser el plutócrata más insensible. John F. Kennedy decía que las grandes crisis producen grandes hombres. Lástima que en este momento crítico para México, usted se empeña en demostrarnos que no aspira a serlo

M I G U E L Á N G E L G R A N A D O S C H A P A



De modo que hoy la paz rota por los estallidos contra Pemex depende del buen curso de los empeños por localizar y recuperar a los dos eperristas desaparecidos
Presentar a los desaparecidos Al cabo de una investigación desarrollada a partir de agosto de 2007, con fecha 13 de febrero de 2009, aunque empezó a difundirse apenas el domingo, la Comisión Nacional de Derechos Humanos emitió una recomendación en que demanda del Gobierno federal, el estatal de Oaxaca y el municipal de esa ciudad, que "realicen las gestiones necesarias para que sean presentados inmediatamente con vida los señores Edmundo Reyes Amaya o Andrés Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez o Raymundo Rivera Bravo, y en el supuesto de que éstos hayan incurrido en la comisión de alguna conducta antijurídica, sean puestos a disposición, de manera inmediata, ante la autoridad competente, a fin de que puedan hacer efectivos sus derechos de defensa...; o en caso contrario y con el mismo carácter se solicite que informen a esta Comisión Nacional la suerte que corrieron ambas personas". El 25 de mayo de 2007 fueron detenidos y hechos desaparecer esos dos militantes del Ejército Popular Revolucionario. La evidencia reunida por la CNDH muestra que miembros de diversas corporaciones armadas, pertenecientes a los tres niveles de gobierno estuvieron involucrados en esos hechos. Así lo denunció ese grupo guerrillero que, en exigencia porque se les devuelva a sus compañeros o se conozca su paradero, realizó acciones militares en julio y septiembre de aquel año. Instalaciones de Pemex y tres estados de la República, principalmente ductos, fueron severamente dañadas lo cual, además de la destrucción material causada y las pérdidas económicas directa o indirectamente provocadas dio idea de la capacidad de acción de ese grupo que ha optado por la insurgencia armada. Tal grupo pidió en abril pasado, a un grupo de ciudadanos, constituirse en Comisión de mediación ante el Gobierno federal para lograr la restitución de Reyes Amaya y Cruz Sánchez a su entorno cotidiano. Mientras durara el esfuerzo destinado a ese propósito, el EPR accedió al pedido de la Comisión mediadora de abstenerse de acciones armadas. De modo que hoy la paz rota por los estallidos contra Pemex depende del buen curso de los empeños por localizar y recuperar a los dos eperristas desaparecidos. En ese marco la prolija indagación de la CNDH es una pieza fundamental en el esclarecimiento de esos hechos, y será util en extremo para impedir que conductas ilícitas de agentes del Estado redunden en la desaparición forzada de personas, uno de los modos más infámes de combatir a quienes optan por la vía armada para lograr el cambio social y a quienes el Estado reputa como sus enemigos. Además de indicios de otra naturaleza, la CNDH encontró para presumir la intervención gubernamental en la privación ilegal de la libertad de los eperristas una multitud de obstáculos, engaños y contradicciones entre representantes de los diversos órdenes de Gobierno sobre este caso. A guisa de ejemplo solamente, dice la recomendación 07/2009 que "la Secretaría de la Defensa Nacional sostiene que su intervención" el día de la desaparición mencionada "obedeció a una solicitud de apoyo que se les formuló, sin precisar la hora exacta", mientras que en la Dirección de Seguridad Pública del Estado de Oaxaca, "no se encontró antecedente alguno respecto de esa información" y "no cuenta con los datos de identificación de los elementos policiales que participaron en ese operativo". Otra contradicción estriba en que miembros de la policía municipal, de la preventiva, del Ejército, en el lugar de los hechos "sostuvieron una conversación con un policía municipal, quien les señaló que ´su jefe les ordenó que permanecieran en ese lugar hasta verificar que efectivamente se tratara de policías´ y para que además los viera físicamente, lo cual se contrapone a la versión de los elementos de la Dirección General de Seguridad Pública del Municipio de Oaxaca de Juárez que aseguraron que la comunicación que tuvo con dichos elementos fue de vista, esto es, a distancia, y por ello no pudieron recabar sus nombres". La recomendación pide al Gobierno federal que un equipo interdisciplinario de servidores públicos de la Procuraduría General de la República evalúe las diligencias realizadas por el Ministerio público de la Federación "y sin que se entorpezca el verdadero sentido de dichas investigaciones o se causen perjuicios a terceros, den a conocer puntualmente" a la CNDH "los resultados de sus gestiones, a fin de descartar o confirmar...que se esté incurriendo en un ejercicio indebido de la Función pública de Procuración de Justicia o incluso en una irregular integración de la averiguación previa". Al Gobernador Ulises Ruiz la recomendación pide una investigación sobre miembros de la entonces Secretaría de Protección Ciudadana, hoy de Seguridad Pública, y de la Procuraduría estatal de justicia cuyas "acciones u omisiones obstaculizaron e impidieron el pleno ejercicio de las funciones constitucionales" de la Comisión Nacional. Lo mismo deberá hacer el Gobierno oaxaqueño respecto del director de la Policía Ministerial, el Jefe de grupo de Investigación de Robos y el jefe de grupo de homicidios, quienes "no se condujeron con verdad ante el agente del ministerio público..." para determinar "las posibles Conductas Antijurídicas en que hayan incurrido dichas personas... "Recomendación similar se dirige al Gobierno Municipal respecto de su dirección de seguridad pública. Se echa de menos una recomendación Directa a la secretaría de la Defensa nacional, no obstante el papel de militares en este caso. Seguiremos.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Bienvenidos al Blog

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